Punk, tradición y oscuridad: la rebeldía detrás de “TrashCRIOLLO”, el nuevo disco de La Guarida del Dragón

TrashCRIOLLO La Guarida del Dragón

Punk, tradición y oscuridad: la rebeldía detrás de “TrashCRIOLLO”, el nuevo disco de La Guarida del Dragón

Si “TrashCRIOLLO” incomoda, molesta o descoloca, es porque funciona.

Olvida todo lo que crees saber sobre la música peruana. “TrashCRIOLLO” no respeta límites, no se detiene a pedir permiso y no se acomoda dentro de etiquetas cómodas. La Guarida del Dragón no busca encajar, busca dinamitar cualquier expectativa. Este disco no es un diálogo con la tradición, es un secuestro a mano armada donde el punk y los ritmos afroperuanos son obligados a convivir en el mismo espacio hasta que algo nuevo estalle de la fricción.

Aquí no hay ornamentos, solo impacto. Guitarras que parecen haber sido grabadas en pleno colapso, percusiones que retumban como si estuvieran a punto de reventar y una producción que deja ver las costuras, porque la perfección nunca fue parte del plan. La crudeza no es una decisión estética, es la única manera posible de sostener la energía de un álbum que siempre está a punto de desbordarse.

Lo más provocador de “TrashCRIOLLO” no es su sonido, sino su actitud. Es un disco que desafía la pureza del folclore sin caer en la apropiación vacía de muchas propuestas de fusión. No hay academicismo aquí, solo la irreverencia de alguien que entiende la tradición como un material vivo, maleable, dispuesto a ser retorcido y reinventado sin temor a las consecuencias.

Cada canción es un acto de desafío: contra la nostalgia paralizante, contra el purismo asfixiante, contra la expectativa de que la música peruana debe sonar “auténtica” para ser válida. La Guarida del Dragón no le rinde cuentas a nadie y en ese desprecio por las reglas está su mayor fortaleza. Aquí todo es combustible para la experimentación: el criollismo se vuelve abrasivo, el ritmo afroperuano se ensucia con distorsión y la estructura de cada track se quiebra sin previo aviso.

Este disco no se conforma con existir, exige ser escuchado. Si “TrashCRIOLLO” incomoda, molesta o descoloca, es porque funciona. Es el sonido de alguien que entendió que la única manera de honrar el pasado es prenderle fuego y ver qué queda en pie después del incendio.

Este artículo es un contenido de NoEsFm